Robyn Quin

Edith Cowan University. Western Australia.

 

 


 


Robyn Quin es  profesora de Medios de Comunicación  y jefa del Departamento de Lengua, Literatura y Medios de Comunicación en la Universidad de Edith Cowan, en Australia Occidental.

La profesora Quin contribuyó decisivamente a que Australia fuese el primer país en introducir la educación para los medios de comunicación como materia obligatoria del programa de estudios. Su actividad docente en este campo va de escuelas primarias y secundarias al ámbito universitario.

Sus intereses investigadores se centran en la representación del género en los medios, estudios sobre cine y televisión y las teorías de  recepción.

Es la autora de varios libros de texto sobre la enseñanza de los medios de comunicación: Exploring Images, Real Images, Meet the Media, Stories and Stereotypes, Understanding Soaps, Reading Visual Texts — Primary, Reading Visual Texts — Secondary, In the Picture.

Robyn Quin ha publicado también varios artículos en español, así como el libro Historias y Estereotipos (Ediciones de la Torre, 1997).


                       

 

 

 

INTERNET EN LA ENSEÑANZA

DE LOS NUEVOS MEDIOS

 


(Traducción de Alfonso Gutiérrez Martín)

 

 

            E

n este artículo vamos a tratar prioritariamente dos asuntos. El primero plantea si los conocimientos y destrezas que se adquieren con el estudio de los medios son válidos para afrontar los retos de la tecnología propia de la era de la información. El segundo asunto gira en torno a las aportaciones de la educación para los medios a la educación en general en lo que se refiere a la tecnología. Al final de esta ponencia intentaré definir la contribución que los estudios sobre los medios pueden hacer a la educación de los niños cuyo futuro se desarrollará en la era de la tecnología.

            Comenzare, tomando Australia como ejemplo para hacer una breve descripción de los tipos de destrezas, conocimientos y capacidades que se pretende desarrollar con el estudio de los medios. Seguidamente analizaremos las características de los medios basados en las nuevas tecnologías, con referencias específicas a Internet. Llegados a este punto es mi intención comparar las características de los medios de comunicación tradicionales con las de Internet con la intención de poner de manifiesto las similitudes y diferencias entre los antiguos y los nuevos medios. Más tarde me centraré en un análisis de Internet desde cuatro enfoques frecuentemente utilizados en el estudio de los medios de comunicación más tradicionales, enfoques que les resultarán familiares a los profesores de medios y que son:

— Estudio de los medios como industrias.

— Estudio de los medios como organizaciones.

— Análisis de los contenidos de los medios.

— Estudio de la recepción y las audiencias.

            El objetivo de este análisis es comprobar si los métodos más habituales en el estudio de los medios pueden ser aplicados a Internet y si ofrecen nuevas perspectivas.

 

 

 

La situación en Australia

 

            E

n la mayor parte de los estados australianos el estudio de los medios es parte obligatoria del currículum. Los documentos oficiales describen los medios de masa como aquellos medios impresos, no impresos y electrónicos que se comunican con una audiencia de masas: televisión y video, texto impreso, cine, programas de ordenador y radio.[1] En el citado documento se enfatiza la necesidad de que los alumnos desarrollen la comprensión del lenguaje de los medios y la capacidad de analizar las actitudes y valores presentes en los textos o documentos mediáticos:

Los alumnos —cito textualmente— desarrollarán la comprensión de los textos de los medios y sus productos en los contextos culturales correspondientes... Los alumnos analizarán conceptos tales como representación, audiencia, institución y lenguaje de los medios, y se implicarán en el estudio crítico de los medios y de sus propias representaciones en los medios.

Los aspectos de producción incluyen la utilización de una variedad de métodos, tecnologías, valores y discursos.[2]

            Los profesores suelen utilizar alguno, o varios, de los distintos enfoques del estudio de los medios en la clase, dando prioridad a alguno de los siguientes objetivos:

— Desarrollar en los alumnos la capacidad de análisis de texto y de sus contenidos. Los profesores enseñan a sus alumnos unas mínimas nociones de semiótica para que éstos puedan analizar imágenes e identificar las actitudes y valores que se supone están presentes en las representaciones de los textos mediáticos.

— Desarrollar en los alumnos la capacidad de producción de textos o documentos con distintos medios. Los profesores enseñan a los alumnos los contenidos propios de la planificación, guionización, grabación y postproducción, cómo pueden realizar una película, video, documento impreso, sonoro, o fotografía, y, en muy contadas ocasiones, documentos realizados por ordenador.

— Enseñar conocimientos y teorías derivadas de la sociología, la teoría literaria, historia del arte y otras ciencias sociales que los alumnos puedan aplicar a productos de los medios como programas de televisión, cómics, etc.

— Educar en sus alumnos un gusto estético que les permita apreciar una serie de textos o productos selectos (películas normalmente). Los profesores desarrollan en sus alumnos la capacidad de hablar y escribir de la estética de dichos textos, de su valor dramático, ideología y valores.

— Desarrollar en los estudiantes un conocimiento básico de las estructuras económicas, industriales y políticas de las empresas de medios de comunicación.

            Junto con las formas diversas en que los profesores afrontan la enseñanza de los medios, existe la creencia de que los alumnos necesitan que se les enseñen las destrezas y capacidades necesarias para entender y producir textos audiovisuales. Estas capacidades son, entre otras, las siguientes:

— interpretar el lenguaje visual.

— interpretar y elaborar narraciones visuales.

— analizar y valorar las representaciones que los medios hacen de los grupos sociales.

— producir un texto de un determinado género.

— reconocer los recursos retóricos de los textos de los medios.

            La cuestión es si estas capacidades continúan siendo relevantes y de alguna utilidad o no para la enseñanza de nuevos medios como Internet. Veamos ahora las características de estos nuevos medios comparándolos con los más tradicionales medios de comunicación.

 

 

Características de los nuevos medios

 

 

            L

os medios de estos últimos años del siglo XX se caracterizan por su «convergencia». Estamos asistiendo a la convergencia de las tecnologías de la información y la comunicación como resultado de la digitalización. La integración de portadores o soportes como el teléfono, el ordenador personal y el cable va a suponer que un dramático incremento del número de canales por los que podemos acceder a imágenes fijas y en movimiento, voz, texto, gráficos y música. La convergencia de géneros se hace claramente patente en las grandes redes de comunicación (la World Wide Web), Internet, la Red.

            La Red ofrece información, entretenimiento, publicidad e interacción en un todo continuo e indiferenciado. Con frecuencia resulta difícil distinguir entre las distintas categorías, por la simple razón de que ya no existen categorías. La información es entretenimiento, la publicidad es entretenimiento, han desaparecido las fronteras entre los géneros. Existe también una convergencia de lenguajes y formas de los textos. La nueva tecnología no se limita a ofrecer material impreso que incluye imágenes. La digitalización hace posible la combinación de texto impreso, gráficos, imágenes, esquemas, animaciones, sonidos, documentos audiovisuales, diagramas, mapas, etc., y todo ello de forma no lineal. Además cada pantalla se convierte en un punto de partida desde donde saltar a otros textos. Por último, los nuevos medios se caracterizan por la confluencia de productor y consumidor. El usuario es al mismo tiempo consumidor y productor. El bajo precio de los programas digitales permite la creación de nuevos textos a base de capturar otros de diversa procedencia y combinarlos entre sí. El consumidor puede además elegir qué quiere capturar y guardar para su utilización en futuras producciones al mismo tiempo que consume o mira a la pantalla.

            El desarrollo de programas baratos y de fácil uso va a acelerar la producción de nuevas formas de textos que en su mayoría ni siquiera podemos todavía imaginar. Ya hemos tenido ocasión de asistir a la aparición de video_diarios, postales electrónicas, simulaciones como la vida real, video_cartas, y juegos interactivos de fabricación casera. Si disponemos de la tecnología necesaria, ya existente, podemos crear visitas virtuales a museos, zoos, lugares históricos de interés, distintos países e incluso a la Luna.

            ¿Comparten los nuevos medios, como Internet, estas características con los medios ya establecidos? En la tabla 1 de la página siguiente podemos observar las principales semejanzas y diferencias.

 

 

 

Internet como objeto de estudio

 

            E

n la introducción ya adelanté que iba a estructurar mi análisis de Internet en torno a cuatro aspectos que son cruciales en cualquier modalidad comunicativa. Estos cuatro tipos de aspectos constituyen los fundamentos del análisis en la enseñanza sobre los medios, y son:

— aspectos institucionales o industriales, a partir de los cuales se lleva a cabo un análisis del sector industrial,

— los aspectos organizativos, que se estudian partiendo de las estructuras operativas, la cultura de la organización y los protocolos de producción del comercio, las corporaciones públicas y sectores comunitarios,

— los aspectos de contenido o lenguajes (textuales), que se centran en los productos de las empresas mediáticas y en el significado social, estético y cultural que sugieren,

— los aspectos relacionados con la recepción, donde se estudian las interpretaciones, respuestas y cultura de las audiencias, lectores y usuarios de los medios.

 

Medios tradicionales

 

 

Similitudes

 

 

Diferencias

Comunicación jerárquica. Un emisor y muchos receptores

Pueden ser medios de comunicación de uso masivo

Formas múltiples de comunicación, incluida la de “punto a punto”.      

Regulados a diferentes niveles

 

No regulados, anárquicos (ej. derechos de autor)

Compleja organización burocrática

 

Estructura organizativa de mosaico

Comunicación muy estructurada y formal

 

Comunicación informal

Importantes barreras para acceder.

 

No existen barreras legales para el acceso y disminuyen los conocimientos necesarios para hacerlo

Comunicación pública

Constituyen una forma de entretener e informar

 

Comerciales o estatales

 

Cada vez más comerciales en contra de una base mayoritaria anti-comercial

Pocos productores y conocidos

 

Multiplicidad de productores y usuarios

El estilo y la estructura de los contenidos narrativos

 

Estructura arbórea del contenido (hipertexto)

Audiencias

 

Usuarios.

(Cunningham and Finn (1996). Pág. 85)

 

 

 

ASPECTOS INSTITUCIONALES

 

            La introducción de los nuevos medios suele venir acompañada de comentarios sobre su poder para liberar, democratizar y dar el poder a la comunidad. Hay ejemplos no tan lejanos como la proliferación, en los Estados Unidos en los años sesenta, de comentarios y retórica sobre el potencial democratizador de la televisión por cable. De igual forma podemos comprobar en el caso de Minitel en Francia cómo el sector público realizaba un gran esfuerzo para aumentar su oferta de información a través del teletexto a principios de los ochenta. En la mayor parte de los casos no se han llegado a hacer realidad las predicciones de poderosas democracias electrónicas. En los Estados Unidos, los intereses comerciales determinaron el desarrollo de la televisión por cable al tiempo que la falta de demanda impedía que la telemática llegarse a extenderse como en Francia.

En el caso de Internet, en cambio, existen importantes diferencias cualitativas. Hasta ahora todos los nuevos medios y formas de comunicar han tenido alguna o varias de las siguientes características:

— han sido desarrollos exclusivamente nacionales, sin proyección internacional;

— han existido intereses comerciales desde un primer momento;

— se trataba de medios o plataformas o informativas o de entretenimiento, pero no ambas.

            Internet es diferente en cada una de las características anteriores. En principio podemos señalar que la red de redes surgió de entornos científico_militares, y esto, junto con el uso que de ella hicieron grupos anti-comerciales y comunidades alternativas, significó que durante mucho tiempo no fuese utilizada con fines comerciales. Sin embargo, esta situación está cambiando. El número de usuarios de Internet con fines comerciales había aumentado del 1,5 % en 1993 al 50,2 % a finales de 1995 (Gray, 1995), tendencia que, con toda probabilidad, va a continuar.

 

IDIOSINCRACIA ORGANIZATIVA

 

            La historia de Internet es de sobra conocida. Su estructura es el resultado de la necesidad que durante la guerra fría existió de construir una arquitectura no jerárquica de redes de comunicación, que resultase inmune a un posible ataque nuclear sobre la sede central. Ésta es la razón de su estructura «mosaico» presente ya en sus comienzos estrictamente militares y su extensión posterior a las comunidades académicas. A partir de ahí su rápido crecimiento ha llevado Internet de unos pocos usuarios de elite a numerosas escuelas, domicilios particulares, bibliotecas, oficinas y asociaciones. Este paso de un uso elitista a una utilización masiva supone la comercialización. La mayor parte de quienes conectan con Internet lo hacen a través de un servidor comercial.

            Muchos ven esta estructura de mosaico no jerárquica de la red como un logro realmente liberador. Bruce Sterling demuestra su entusiasmo de esta forma:

¿Por qué quiere la gente estar en Internet? Una de las principales razones es simple y llanamente la libertad. Internet es un extraño ejemplo de anarquía verdadera, moderna y funcional... No hay censores oficiales, ni jefes, ni junta directiva, ni accionistas. En principio desde cualquier nodo se puede hablar a otro, con sólo obedecer las reglas de los protocolos TCP/IP, que son puramente técnicos, no sociales o políticos.[3]

            Deseo apuntar un par de detalles sobre la idiosincrasia organizativa de Internet. En primer lugar, Internet es de orientación estadounidense y está dominado por usuarios ubicados en ese país. Aunque las comunicaciones a lo largo de todo el mundo están aumentando mucho en poco tiempo, está claro que Internet tiende a considerarse estadounidense. En segundo lugar, por su idiosincrasia organizativa, Internet es «masculino». Como dice Mark Poster, las nuevas tecnologías, incluso después de dos décadas de nuevos movimientos sociales, es muy probable que hayan sido concebidas, diseñadas y producidas por hombres (y no mujeres) blancos (Poster, 1994, 89). Existen cada vez más evidencias, resultado de numerosas investigaciones, que demuestran el control masculino de las tecnologías informáticas, incluso desde la infancia, situación de dominio que se ve reforzada por las desigualdades del sistema educativo, (Spender, 1995, 166_86).

            A pesar de esta orientación masculina en Internet, se han establecido redes para mujeres y está aumentando el número de páginas privadas puestas también por mujeres. Como era de esperar, esto ha dado lugar a la creación de otras páginas intencionalmente ofensivas para las primeras.

 

Contenido

 

            La ingente cantidad de información existente en Internet y la ausencia de un índice comprensivo convierten a Internet en una especie de amasijo informativo que empieza y acaba en sí mismo.

            Como ya dije antes, las estructuras arbóreas del hipertexto constituyen una desafiante alternativa a las tradicionales formas narrativas. El hipertexto cambia la autoría hasta tal punto que las posiciones, argumentos y exposiciones razonadas se transforman en inestables porque utilizan formas narrativas más propias de cuenta_cuentos e historietas.

            Existen dudas acerca de cómo teorizar sobre la naturaleza de los contenidos de Internet y de cómo la red crea significado. Para poder analizar correctamente Internet debemos tener presente la variedad de formatos presentes en sus páginas.

            La arquitectura del medio permite al usuario ver imágenes, leer textos, enviar correo electrónico y tomar parte en tertulias (chatting) en una misma sesión. Además el tipo de contenido de Internet es cada más hipermedia, con lo que un «click» del botón del ratón por parte del usuario le permite a éste acceder a texto, imágenes, sonido e incluso video. Esto significa que no podemos simplemente adaptar la teoría de análisis literario (como hemos hecho con el cine) para analizar el contenido de Internet. En su lugar debemos utilizar diversas metodologías que vayan desde la semiótica al psicoanálisis para poder entender cómo la Red produce significaciones.

 

Usuarios

 

            Sospecho que se nos presentan ciertos problemas para entender a los usuarios de Internet. Las teorías de la educación para los medios sobre las audiencias dependen de nuestra concepción de los medios de comunicación tradicionales. La mayor parte de nuestras ideas sobre la recepción se sitúan en torno a la dicotomía audiencia pasiva / audiencia activa. Las teorías sobre la recepción consideran a las audiencias o bien pasivas, masas psicológicamente vulnerables, o bien activas, en el sentido de productoras de significado. Ambas posturas están ligadas a la forma de proceder con los medios de masas. No podemos considerar la audiencia de Internet como lo hacemos con la audiencia de los medios de masas. Son diferentes.

            En primer lugar el alto nivel de interactividad que es posible en Internet es mucho mayor que el de cualquier otro medio. La comunicación interpersonal (de puesto a puesto) se ha convertido en la forma más popular de utilizar Internet. Como señala Poster:

Más que hacer la compra interactiva u obtener información electrónicamente, la comunicación por ordenador constituye el principal interés de incontables miles de personas. La utilización de Internet para simular comunidades supera con creces su función como tienda o lugar de referencia informativa (Poster, 1994, 82_3).

            La popularidad de las tertulias (multi_point chats), donde personas desde diversos lugares del mundo pueden participar en una misma conversación, convierte este uso en una interesante materia de estudio e investigación para los expertos en medios. Las tradicionales teorías sobre las audiencias no son aplicables a entornos como las citadas tertulias en el ciberespacio, porque los participantes pasan continuamente del papel de audiencia al de creadores de contenidos. El usuario, al teclear su mensaje, convierte su comunicación en parte del texto compartido de la pantalla. Y es al mismo tiempo parte de la audiencia a la que se destina el texto. Esto no significa que yo considere a Internet como un espacio de igualdad utópico en un ciberespacio público renovado. Las «comunidades virtuales» de Internet no son diferentes de las geográficamente definidas. Ambos tipos de comunidades se configuran de formas históricamente determinadas. Internet muestra, y pienso que lo hará por algún tiempo, las marcas de su historia como una red de comunicación de los científicos americanos. Una prueba de ello, diría yo, puede ser la cultura masculina dominante en Internet.

            Esto nos lleva a preguntarnos sobre el tipo de comunidad e identidad que se crea en el contexto donde se usa Internet. Los debates en torno a este tema nos recuerdan aquellos otros sobre cada nuevo medio (el teléfono, cómic, cine, radio, televisión) que han ido apareciendo anteriormente. Estas comunidades virtuales o son el presagio de la desaparición de las comunidades reales o las fortalecen con su expansión. Jim Falk mantiene que Internet atiende a ambas funciones en su estado de desarrollo actual. Por una parte, podemos ver a Internet como un poder universalizador que trasciende los actuales límites comunitarios, como los nacionales. Por otra parte, la Red puede también servir como punto de referencia para comunidades existentes tales como las que dedicadas a la defensa del medio-ambiente (Falk, 1995).

 

 

Implicaciones educativas de Internet

 

 

            L

as consecuencias de lo dicho hasta ahora para quienes nos dedicamos a la educación y la enseñanza tienen que ver con las nuevas formas de comunicar y los nuevos tipos de textos. La convergencia de las tecnologías de la información y la comunicación y el desarrollo de las redes nos brindan la oportunidad de usar el ordenador como una herramienta de comunicación. El ordenador se convierte en un medio a mitad de camino entre el teléfono (comunicación interpersonal) y la radio o teledifusión (comunicación de masas). El ordenador personal ofrece en potencia una nueva forma de comunicación que no se ve afectada por las tradicionales líneas divisorias entre la comunicación interpersonal y la de masas. Esta circunstancia tiene importantes consecuencias para nuestra manera de enseñar, la forma en que definimos la clase, la forma de comunicarnos con los alumnos y de comunicarnos entre nosotros. El sistema de redes permite a las escuelas formar parte de mayores comunidades intelectuales; compartir e intercambiar documentos entre las escuelas y con otras organizaciones.

            En los textos de los nuevos medios, producidos a través de la digitalización, el lenguaje verbal no goza de ningún privilegio. Multimedia es la integración de imagen, texto y sonido y la alfabetización multimedia va a requerir la combinación de las tradicionales destrezas de la lectoescritura con las más especializadas propias del arte, la música y los medios.

            A quienes quieran realizar producciones con nuevas tecnologías les será imprescindible adquirir ciertas destrezas de análisis y producción. Existe una poderosa razón para que demos a los estudiantes la oportunidad de utilizar los nuevos medios como productores.

Si vamos a tener la oportunidad de aumentar nuestra influencia a un mundo más amplio, si vamos a poder ofrecer tanto interpretaciones y lecturas alternativas como nuevas ideas a los demás, necesitaremos la capacidad del escritor. Los mundos de los lectores están configurados o formados por los textos que leen. Si vamos a ser formadores además de ser formados, tendremos que ser capaces de escribir (Lemke, 1996, p. 8).

            Sin embargo, el proceso de «escribir» hipermedia, en el sentido de producir un texto comunicativo, no es en absoluto comparable al tradicional proceso de escribir. La realización de textos hipermedia es más similar a la creación de películas o de un gran montaje que requiere seleccionar, organizar y relacionar gran cantidad de imágenes, sonidos, gráficos, imágenes en movimiento y texto escrito. Para elaborar productos de los nuevos medios se requiere algo más que unos conocimientos básicos de informática, aunque éstos suponen lógicamente un requisito imprescindible. Pero son necesarios además conocimientos y destrezas sobre el lenguaje visual, sobre diseño y composición, sobre guionización literaria y técnica, sobre la creación de las imágenes, sonidos y textos necesarios para sus objetivos y audiencia. En resumen, necesitan muchos de los conocimientos y destrezas que se vienen tradicionalmente enseñando en el estudio de los medios.

            Concluyendo, pienso que la más importante contribución que el estudio de los nuevos medios puede hacer al mundo de la educación en general en la era de la información es someter la tecnología al mismo sistema de análisis y evaluación que utilizamos con otras formas de comunicación. La enseñanza acerca de los medios debe incorporar la enseñanza de la tecnología como fenómeno social y cultural. La verdadera contribución que la educación para los medios puede hacer es la de enseñar a los alumnos cómo «leer» la tecnología como texto y la comunicación mediada, a través del ordenador, como un modo de comunicar que merece la pena analizar desde un punto de vista cultural. Necesitamos desarrollar:

...conocimiento sobre cómo las opciones tecnológicas aparecen enredadas en opciones organizativas, económicas y políticas... un concepto de tecnología como fenómeno social ... debemos encontrar modos de hacer explícito cómo existen diferentes intenciones implicadas en el diseño tecnológico, su desarrollo y utilización, y cómo a cada paso encontramos aspectos sobre los que hay que tomar decisiones (Young, 1991, p. 241).

 

 

Tecnología como texto

 

 

            P

ara conseguir los aprendizajes apuntados profesores y alumnos tendrán que adquirir más conocimientos sobre lo que se entiende por tecnología que destrezas o procedimientos sobre la utilización del ordenador. Conocimientos sobre la tecnología que en este amplio sentido incluyen la capacidad de leer sus significados y valores, capacidad ésta que, en mi opinión, es parte fundamental del estudio de los medios. Parte crucial de la enseñanza y el aprendizaje de los medios es también la lectura y el análisis cultural de textos no literarios. En el estudio de los medios se estudian textos tan diversos como comedias de situación, informativos, películas, portadas de álbumes, videos musicales y programas de telecompra. El objetivo de este análisis es examinar cómo dichos textos representan la realidad, y cómo identifican, evalúan, apoyan o rechazan los valores que implícita o explícitamente están presentes en el texto.

            El mismo tipo de análisis podemos hacer de la tecnología, tanto equipos como programas. Ningún profesor de medios defendería que ver un suceso en televisión en las noticias de la tarde es como ver el suceso real. La noticia televisiva es un producto de mediación; el resultado de una serie de decisiones de los reporteros, editores, productores y directores. Estos profesionales trabajan en grandes y poderosas instituciones y toman decisiones de acuerdo a una serie de reglas implícitas sobre lo que es «noticiable». Lo mismo podemos decir de materiales y equipos informáticos. No son herramientas neutrales y documentos que presenten hechos incuestionables. Equipos y programas se producen con fines específicos y se ven influidos por factores sociales, políticos, económicos y de mercado. Es evidente que, al igual que los telediarios, los programas informáticos son construcciones. Construcciones realizadas por un grupo de gente que trabajan dentro de unos entornos institucionales y técnicos, y de acuerdo a las reglas y limitaciones de las fórmulas de presentación. Es posible y desde todo punto de vista deseable «leer» los programas informáticos (el software) del mismo modo que cualquier persona con conocimientos de educación para los medios leería el telediario o las noticias de televisión: como una construcción mediada de la realidad.

 

Conclusión

 

            H

e tratado de defender que, más que una visión tecnicista, debemos adoptar una perspectiva crítica y cultural del papel y la función educativa de los documentos generados por ordenador y de la comunicación mediada por ordenador. Los procedimientos y destrezas propios de la educación para los medios nos sirven como herramientas que nos permiten, tanto a profesores como alumnos, analizar el mundo de la tecnología desde perspectivas económicas, sociales, políticas y culturales.

 

 

Robyn Quin

 

 

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- Beynon, J. (1996): Technological Literacy: where do we go from here. Journal of Information Technology and Teacher Education 25 (4).

- Cunningham, S. and Finn, M. (1996): Media theory and the Internet. Media Information. Australia 80.

- Falk, J. (1995): The meaning of the web.  (Ausweb 95 Conference paper) HREF http://www.scu.edu.au/ausweb95/papers/sociology/falk/.

- Gray, M. (1995): Measuring the growth of the Web. HREF: http://www.netgen.com/info/growth.html.

- Lemke, J. (1996): Critical literacy for the multimedia future. Interpretations 29, (2).

- Poster, M. (1994): A second media age? Arena Journal 3.

- Young, M. F. D. (1991): Technology as an educational issue.  En Mackay, H., Young,  M. F. D., and Beynon, J. (Eds). Understanding technology in education. Basingstoke. Falmer Press.

- Spender, D. (1995): Nattering on the net: Women, power and cyberspace. Melbourne: Spinifex Press.

— (1994): The arts _ a curriculum profile for Australian schools. Carlton, Victoria: Curriculum Council.

— (1994): A statement on the arts for Australian schools. Carlton, Victoria: Curriculum Council.

 

 

 

 

 



[1] A s tatementon English for Australian Schools. (1994). Pág. 9. (El currículum de Inglés en las escuelas australianas).

[2] A s tatementon the Arts for Australian Schools. (1994). Pág. 18. (Del currículum de Arte en las escuelas australianas).

[3] En Internet: http://1copt.physics.fsu.edu/Local/Internet.html